Facciones en Planescape: (XVII) la Sociedad de los Sentidos

Facciones en Planescape: (XVII) la Sociedad de los Sentidos


Bienvenidos al decimoséptimo (y anteúltimo) de una serie de artículos de trasfondo sobre Planescape: se trata de la traducción del capítulo 3 del entorno de campaña de Planescape para D&D 3.5 realizado por la gente de Planewalker.es (página ya desaparecida). Comenzamos a analizar cada facción en detalle. Hoy, la Sociedad de los Sentidos.


Turim se retorció de agonía, con los ojos muy abiertos por el miedo, el dolor emanando de sus nervios como si fuesen ardientes relámpagos blancos. La baatezu miró maliciosamente su forma crispada y retorcida mientras lentamente y de forma burlona el sirviente imp arrancaba otra capa de la piel de Turim, con una sonrisa retorcida extendiéndose a través de su monstruosa cara. 

¡Basta!” ordenó la paeliryon con su empalagosa voz, una voz que casi podía haber parecido atractiva al shad si no fuese por la obesa y hundida forma que era su torturadora. Acercándose y poniendo su cara chillonamente pintada a escasas pulgadas del rostro de Turim, la diablesa sonrió, clavando suavemente las garras sobre su pecho desollado, mandando nuevas sacudidas de agonía por todo su cuerpo. El shad trató de tomar aliento, pero el aire a su alrededor estaba saturado con la espesa e intoxicante aura que seguía a su torturadora como una pegajosa nube de moscas. 

Quizá ahora quieras hablar, mi pequeño shad, mi hermoso y pequeño shad” susurró persuasivamente “pronto todo esto habrá acabado si me dices lo que quiero saber. Ya sabes cuánto quiero saberlo, y también sabes que quieres decírmelo”. Pasó su lengua delicadamente sobre sus colmillos finos como agujas, y se acercó aún más. “No trates de negarlo. En lo más profundo de tu ser sabes que quieres decírmelo. Sabes que todo puede terminar en un instante. Todo lo que tienes que hacer es contarme ese pequeño y trivial secreto, y tu sufrimiento acabará”.  

Turim la devolvió la mirada, con sus ojos llenos de un odio abrumador por esa obscenidad, el mismo concepto del mal encarnado en una forma física. Lo miró de forma calculadora durante unos pocos segundos, y entonces apartó su cara con una burlona expresión de disgusto en su repugnante rostro pintado. Dando súbitamente una voltereta hacia atrás con una velocidad que contrastaba con su tamaño, la paeliryon agarró la esbelta garganta de Turim con una mano, arrancándolo de la mesa a la que estaba atado, y con una mirada maliciosa clavó las garras en sus tripas, como si fuese un muñeco de paja. Gritando de dolor, Turim se retorció mientras sentía su cuerpo arder y su carne perdía la forma lentamente.  

Súbitamente el shad sintió una sacudida mientras su mente era lanzada a un oscuro vacío sin forma. Entonces sintió su cuerpo impactando contra el suelo. Abrió lentamente sus ojos, acostumbrándose a la luz, y vio el liso y perfectamente esférico grabador sensorial de piedra en lo alto del pedestal en el que estaba guardado. Jadeando y con chorros de sudor que le recorrían la espalda, se levantó del suelo mientras varios otros Sensibles miraban en su dirección, y uno o dos de los más viejos sonreían satisfechos, conocedores de lo que sucedía.  

Su respiración se tranquilizó, y Turim miró el grabador sensorial cautelosamente, con un nuevo nivel de respeto adquirido. Quizá la próxima vez se lo pensase dos veces antes de hacer apuestas borracho con sus compañeros en el Portal Roto; no importaba la cara de respeto con la que le había mirado la anciana githzerai cuando solicitó el uso de ese grabador sensorial específico...  

La Sociedad de los Sentidos sigue la filosofía básica de que para poder entender verdaderamente algo, primero tienes que experimentarlo. Con esta idea como su brújula, los Sensibles viajan a través de los planos para encontrar nuevas experiencias, en un proceso para entender nuevos conceptos. Aunque algunos dicen que son simples hedonistas, la verdad es que hay mucho más en esta senda. Un verdadero Sensible aceptará cualquier experiencia por debajo de la muerte, no importa lo desagradable que sea, ya que creen que lo que un Sensible disfrute de la experiencia no tiene nada que ver con lo que pueda aprender de ella. Como resultado de esto, un Sensible puede estar degustando carísimos vinos importados de algún oscuro plano material primario, mientras que otro puede estar probando su resistencia en el Plano Elemental del Fuego, pero ambos lo hacen siguiendo la misma e incansable búsqueda del conocimiento.  



Filosofía: Sólo puedes entender el Multiverso si experimentas todo lo que tiene para ofrecerte. 
Apodos: Sensibles. 
Cuartel general: El Salón Dorado, en Arbórea 
Principales razas: Aasimar, bariaurs, caósidos, elfos, semi-elfos, halflings, humanos. 
Principales clases: Bardos, guerreros, psiónicos, magos 
Fáctol: Cuatha Da’nanin (LN macho semi-elfo Explorador15/Ojo de Da’nanin5) 
Miembros prominentes: Annali Webspinner (CN hembra bariaur Guerrera7), Quleine (NM hembra demonio-alu Hechicera 5). 
Alineamiento: Cualquiera. 
Símbolo: Un disco azul marino sobre un fondo de color azul metalizado más claro. Grabada en la parte superior hay una cara blanca y andrógina, en la que se ven de forma prominente la nariz, los ojos y la boca. Bajo el rostro puede verse una mano y una oreja.  


FILOSOFÍA
Los Sensibles están completamente basados en torno a la experimentación. Tus sentidos son lo único que te permite saber que algo verdaderamente existe. Parea saber que un objeto existe, primero tienes que verlo o tocarlo. Para poder comprobar el sabor de una comida primero tienes que comerte esa comida. Para entender el significado de una nueva pieza musical, primero tienes que escucharla. Esto hace de la experimentación el maestro definitivo, y todo el conocimiento deriva de ella. Un Sensible puede aplicar esta explicación para todo lo que se te pueda ocurrir, desde las cosas físicas que requieren de los sentidos para ser experimentadas hasta todos los conceptos mentales, que necesitan una conexión con lo físico, ya que sin inspiración exterior, la mente no puede funcionar.

Debido a sus ideales, los Sensibles sienten que para obtener conocimiento personal, tiene mucho más sentido salir a buscar activamente las experiencias en lugar de sentarse a esperar que lleguen a ti. En el tiempo de su vida, un Sensible deberá experimentar incontables olores, sonidos y situaciones, pero aún así esto sólo es una minúscula fracción de lo que los planos tiene para ofrecer. Y aunque cada miembro es alentado a viajar por los planos en busca de nuevas experiencias, también tienen completo acceso al Sensórium de Sigil.

El Sensórium abarca incontables habitaciones en el Salón de Fiestas Cívicas, la base de operaciones de los Sensibles en Sigil, y cada una de ellas contiene miles de grabadores sensoriales: pequeñas piedras redondas que son utilizadas para almacenar ocurrencias o situaciones específicas que algún Sensible ha experimentado. Gracias a esto, los jóvenes Sensibles pueden obtener sabiduría de varias experiencias sin tener que someterse a sí mismos a los peligros y dificultades de tener que experimentar personalmente. Los grabadores sensoriales no pueden sacarse fuera del portal de entrada del Salón de Fiestas Cívicas sin perder los recuerdos y experiencias almacenados mágicamente en ellos. Esta característica fue diseñada originalmente como medida de seguridad, pero está causando muchos problemas a la facción ahora que se está trasladando al Salón Dorado en Arbórea.

Dado el tren de vida de la Sociedad de los Sentidos, la vida de un Sensible puede ser bastante cara. Esto significa que la facción suele atraer a gente de las clases pudientes, que pueden disponer fácilmente del dinero necesario para hacer viajes exóticos a otros planos cuando les apetezca. Esto es a la vez una carga y una bendición para la facción: por el lado bueno, hay un montón de pasta disponible para los Sensibles, haciendo de la Sociedad de los Sentidos una de las facciones más ricas. Son capaces de no escatimar gastos en las fantásticas producciones de sus bien conocidas obras, contratando poderosos ilusionistas para que realicen los efectos especiales y los mejores actores de todos los planos. Pero, por el otro lado, muchos falsos Sensibles son capaces de medrar en la facción, creyendo que todo esto va de placer decadente, o al menos usando los medios de la facción para ese fin. Aunque a muchos Sensibles les gustaría que se expulsase a esos miembros como los fraudes que son, algunos de ellos son los principales mecenas de la facción: sin su apoyo financiero, la calidad de las producciones de los Sensibles caería en picado.



BREVE HISTORIA
La Sociedad de los Sentidos se formó originalmente antes de la Gran Convulsión, simplemente uno entre la multitud de grupos y facciones que llenaban la Jaula hasta el borde. Comenzaron como un mero grupo de asociados que se reunían ocasionalmente por puro entretenimiento, para hacer más soportable el aburrimiento y monotonía de su día a día. Realizaban pequeños viajes a través de los planos, o simplemente conversaban o intercambiaban historias, lo que más les interesase en cada momento. A medida que fueron pasando los años, la peña comenzó a oír hablar del grupo, y despertó su curiosidad. Cualquiera que no estuviese satisfecho con su vida podía unirse al grupo por las sensaciones y las ocasionales aventuras que pudieran vivir. La Sociedad comenzó a disfrutar de un creciente flujo de nuevos miembros, y mientras la facción crecía, los miembros comenzaron a mirar más allá de las implicaciones inmediatas de sus experiencias.

Poco después la Sociedad de lo Sentidos se estableció, y comenzó la construcción del Salón de Fiestas Cívicas. Se gastó una pequeña fortuna en levantar el edificio, con sus enormes auditorios, bibliotecas, teatros y alones de entrenamiento. Pese a la enorme suma de dinero que costó la construcción del Salón, aquellos que invirtieron en ello se dieron cuenta del potencial de negocio que tendría entretener a las masas. Desde su inauguración, el Salón de Fiestas Cívicas ha estado lleno cada noche con entretenimiento de todos los estilos y posibles descripciones. Una noche el público puede quedar cautivado por alguno de los actores más prestigiosos de Sigil protagonizando una bien conocida tragedia, y la noche siguiente puede disfrutar de un espectáculo de gimnasia aérea llevada a cabo por un grupo de acróbatas genasí de aire.

Mientras las cosas mejoraban constantemente para los Sensibles, gustosamente permitieron a todos los que quisieran ser miembros unirse, independientemente de su raza o antecedentes. Los sin pistas que necesitaban algo a lo que agarrarse tras dejar su Plano Material Primario encontraron a los Sensibles acogedores, y la facción, como un todo, comenzó a florecer. Desafortunadamente, los Sensibles se volvieron demasiado abiertos a la hora de aceptar nuevos miembros. Muchos de los que se decían afiliados a los Sensibles tan sólo estaban ahí por los placeres que el Salón de Fiestas Cívicas podía proporcionar, ignorando el verdadero significado de las creencias de la facción. Otros pedían los mismos entretenimientos una y otra vez, sin llegar a apreciar nunca la singularidad de cada experiencia. Estos falsos Sensibles dieron a la facción la etiqueta de “hedonistas”, y aunque se han dedicado muchos esfuerzos para que la facción se libre de esos fraudes, esto sigue siendo un problema para los Sensibles a día de hoy.

Mientras tanto, otros grupos y creencias habían estado creciendo, igual que los Sensibles. De hecho, el número de facciones había empezado a crecer hasta pasarse: en cualquier dirección en la que mirase un matasietes, una nueva filosofía había surgido de cualquier parte. La Dama finalmente intervino en el creciente caos, exigiendo que sólo hubiese quince facciones en Sigil. Muchas facciones se fusionaron, otras murieron o se repartieron entre varias facciones más grandes, pero los Sensibles perseveraron. Fue elegido un fáctol para organizar la facción, y los Sensibles continuaron creciendo.

Pese a no ser grandes partidarios en la Guerra de las Facciones, los Sensibles hicieron lo que pudieron para mantener la paz. En un intento de detener la creciente anarquía, los Sensibles se unieron a los Hijos de la Misericordia y el Harmónium, colaborando en el asalto a la Armería,el cuartel general de la Guardia del Destino. Finalmente, cuando el polvo terminó de posarse, fueron expulsados de Sigil junto al resto de facciones. Los Sensibles se dividieron, con la mitad siguiendo a Da'danin y dejando Sigil, y la otra mitad quedándose en la ciudad para ayudarla a recuperarse de los efectos de la guerra. Los seguidores de Da'danin viajaron con él a Arbórea, y ahora residen allí, en el Salón Dorado. La mayoría de los que permanecieron en Sigil siguen colaborando en la reconstrucción de la ciudad y dirigiendo el Salón de Fiestas Cívicas, como siempre habían hecho.

Aunque oficialmente el Salón de Fiestas Cívicas ya no está bajo el control de los Sensibles, estos siguen dirigiéndolo bajo la fachada del Gremio del Entretenimiento. Annali Webspinner, una bariarur de gran reputación en la Jaula, es la encargada de dirigir el Salón de Fiestas Cívicas, llevando diariamente su administración. Insiste en que el Salón debe continuar siguiendo su objetivo original, y aún provee algunos de los mejores espectáculos de todos los planos. El Salón Dorado, aunque actualmente está habitado por menos Sensibles que el Salón de Fiestas Cívicas, es el centro de poder de la facción. Desde aquí, el fáctol Da'danin decide las maniobras políticas de toda la facción, apoyado por un grupo de consejeros. Aunque Da'danin es técnicamente el líder de toda la facción, Annali dirige el Salón de Fiestas Cívicas independientemente del resto de la facción, pafra no incurrir en la ira de la Dama.

Aunque la mayoría de los miembros permanecen fieles al núcleo de creencias original, los Sensibles como facción parece que están experimentando un viraje perturbador en sus ideales. El problema se debe, principalmente, a su actual fáctol. Da'danin fue el consorte de la anterior fáctol, Erin Montgomery, una sacerdotisa de Diancetch, una diosa de la curación. La pérdida de su amada afectó severamente a Da'danin, y se ha convertido en un individuo más sombrío e introvertido desde entonces, habiéndose retirado a meditar durante largos periodos de tiempo. Su desagrado por Sigil y por su gobernante son bien conocidos en la facción, aunque de momento no ha tomado ninguna acción al respecto. Esta actitud está empezando a afectar a los más cercanos a él, y cada vez más y más Sensibles están empezando a considerar a la Dama como una tirana hipócrita. Esto ha empezado a preocupar a algunos de los altos mandos de la facción, y muchos temen que el fáctol deba ser depuesto si la facción quiere permanecer a salvo.



OBJETIVOS
El principal objetivo de la Sociedad de los Sentidos, igual que siempre, es tratar de enseñar a los demás las maravillas de los planos, y cómo sólo a través de los sentidos puede el verdadero conocimiento ser hallado. Aunque se hayan mudado a Arbórea, la presencia de Sensibles en Sigil es todavía una fuera a tener en cuenta. La Dama puede haber prohibido que las facciones desempeñen funciones políticas en Sigil, pero el Salón de Fiestas Cívicas continúa siendo el principal centro de reclutamiento de los Sensibles. Todavía se realizan las funciones nocturnas que le dieron su nombre original, y muchos dicen que, bajo la dirección de Annali Webspinner, el Salón no sólo ha crecido en poder, si no también en la diversidad de los espectáculos que ofrece.

Una de las principales preocupaciones de la facción es el estado de su fáctol. Da'danin ha cambiado drásticamente desde la desaparición de Erin Montgomery. Aunque originalmente era un tío amable y abierto, su pasión por las historias acerca de lejanas tierras parece haberse apagado, reemplazada por una determinación sombría. Se ha sumido en largos periodos de silencio, se ha vuelto progresivamente más duro en el trato con aquellos que se enfrentan a los Sensibles, y el anteriormente abierto Salón Dorado ahora no permite la entrada a peña que no sea de la facción, bajo pena de muerte. Parece haber desarrollado un aire apático que puede sentirse a su alrededor, y hace que quienes están en su presencia se sientan inquietos. Varios Sensibles acusan a Quleine, una demonio-alu y la más cercana confidente de Da'danin, de estar envenenando los pensamientos del fáctol, aunque dada su cercanía con D'danin, pocos se atreven a cuestionarla abiertamente.

Individualmente, los Sensibles se dedican a lo que más les hace disfrutar, buscando nuevas experiencias por todo el Multiverso y regresando de vez en cuando para contar las historias vividas o grabar sus experiencias. Esto ayuda a los nuevos miembros a abrazar este estilo de vida, mediante debates amistosos y viviendo como ejemplo.


ALIADOS
Los Sensibles siempre han sido muy populares entre las gentes de Sigil. Su anterior fáctol era, probablemente, la más querida e influyente ciudadana de la Jaula antes de ser enlaberintada, y el apoyo a la facción continúa, pese la pérdida de su líder. Debido a esto, los Sensibles tienen bastante apoyo en Sigil, y aunque se hayan desplazado a Arbórea, las posibilidades de encontrar simpatizantes de esta facción entre las gentes de Sigil es más alta que la de ninguna otra.

Entre las otras facciones, los aliados más antiguos de la Sociedad de los Sentidos son la Liga de la Libertad y la Fraternidad del Orden. La Liga de la Libertad es vista por la mayoría de los Sensibles como poco más que una fuente de reclutas, aunque los matasietes más listos se dan cuenta de lo útiles que son como mercenarios al no estar alineados con ninguna otra facción. En el caso de los Jefes, los Sensibles encuentran sus ideales intrigantes y fascinantes, aunque un poco pintorescos; y están dispuestos a colaborar con ellos si eso beneficia a ambas partes.

La más novedosa alianza de los Sensibles es el Harmónium, una facción en la que antes tenían muy poco interés. Durante la Guerra de las Facciones, ambos grupos funcionaron conjuntamente en un intento de mantener la estabilidad en Sigil. Tras el final de la Guerra parecía obvio continuar con esas conexiones, y ambas facciones se han convertido en aliadas en varias ocasiones, pese a la disparidad de sus ideales.


ENEMIGOS
Pese a lo populares que puedan parecer, los Sensibles se han ganado unos cuantos enemigos a lo largo y ancho de los planos. Han tenido enfrentamientos con los Mataplastas en los últimos años; y aunque siguen despreciando la visión pesimista de la vida de los Hombres de la Ceniza, sus mayores y más peligrosos enemigos son la Guardia del Destino. Las ideas que ostenta la Guardia del Destino se oponen diametralmente a las creencias de los Sensibles, ya que implica que los planos son sólo objetos en descomposición de los que nada puede aprenderse. Lo que es aún peor, la Guardia del Destino no tiene ningún intención de detener esa descomposición, abrazando la entropía que ellos creen que es el propósito del Multiverso. La falta de deseo por preservar los planos es posiblemente lo que más repele a los Sensibles, ya que con la pérdida de cualquier parte de los planos se pierden experiencias únicas que no podrán volver a repetirse. Aunque no parece que actualmente la Guardia del Destino tenga intenciones de entrometerse en los planes de la Sociedad de los Sentidos, la mayoría de los Sensibles los consideran una compañía desagradable y de mal gusto.



Por: Yibrael

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Bienvenidos al decimoséptimo (y anteúltimo) de una serie de artículos de trasfondo sobre Planescape: se trata de la traducción del capítulo 3 del entorno de campaña de Planescape para D&D 3.5 realizado por la gente de Planewalker.es (página ya desaparecida). Comenzamos a analizar cada facción en detalle. Hoy, la Sociedad de los Sentidos.


Turim se retorció de agonía, con los ojos muy abiertos por el miedo, el dolor emanando de sus nervios como si fuesen ardientes relámpagos blancos. La baatezu miró maliciosamente su forma crispada y retorcida mientras lentamente y de forma burlona el sirviente imp arrancaba otra capa de la piel de Turim, con una sonrisa retorcida extendiéndose a través de su monstruosa cara. 

¡Basta!” ordenó la paeliryon con su empalagosa voz, una voz que casi podía haber parecido atractiva al shad si no fuese por la obesa y hundida forma que era su torturadora. Acercándose y poniendo su cara chillonamente pintada a escasas pulgadas del rostro de Turim, la diablesa sonrió, clavando suavemente las garras sobre su pecho desollado, mandando nuevas sacudidas de agonía por todo su cuerpo. El shad trató de tomar aliento, pero el aire a su alrededor estaba saturado con la espesa e intoxicante aura que seguía a su torturadora como una pegajosa nube de moscas. 

Quizá ahora quieras hablar, mi pequeño shad, mi hermoso y pequeño shad” susurró persuasivamente “pronto todo esto habrá acabado si me dices lo que quiero saber. Ya sabes cuánto quiero saberlo, y también sabes que quieres decírmelo”. Pasó su lengua delicadamente sobre sus colmillos finos como agujas, y se acercó aún más. “No trates de negarlo. En lo más profundo de tu ser sabes que quieres decírmelo. Sabes que todo puede terminar en un instante. Todo lo que tienes que hacer es contarme ese pequeño y trivial secreto, y tu sufrimiento acabará”.  

Turim la devolvió la mirada, con sus ojos llenos de un odio abrumador por esa obscenidad, el mismo concepto del mal encarnado en una forma física. Lo miró de forma calculadora durante unos pocos segundos, y entonces apartó su cara con una burlona expresión de disgusto en su repugnante rostro pintado. Dando súbitamente una voltereta hacia atrás con una velocidad que contrastaba con su tamaño, la paeliryon agarró la esbelta garganta de Turim con una mano, arrancándolo de la mesa a la que estaba atado, y con una mirada maliciosa clavó las garras en sus tripas, como si fuese un muñeco de paja. Gritando de dolor, Turim se retorció mientras sentía su cuerpo arder y su carne perdía la forma lentamente.  

Súbitamente el shad sintió una sacudida mientras su mente era lanzada a un oscuro vacío sin forma. Entonces sintió su cuerpo impactando contra el suelo. Abrió lentamente sus ojos, acostumbrándose a la luz, y vio el liso y perfectamente esférico grabador sensorial de piedra en lo alto del pedestal en el que estaba guardado. Jadeando y con chorros de sudor que le recorrían la espalda, se levantó del suelo mientras varios otros Sensibles miraban en su dirección, y uno o dos de los más viejos sonreían satisfechos, conocedores de lo que sucedía.  

Su respiración se tranquilizó, y Turim miró el grabador sensorial cautelosamente, con un nuevo nivel de respeto adquirido. Quizá la próxima vez se lo pensase dos veces antes de hacer apuestas borracho con sus compañeros en el Portal Roto; no importaba la cara de respeto con la que le había mirado la anciana githzerai cuando solicitó el uso de ese grabador sensorial específico...  

La Sociedad de los Sentidos sigue la filosofía básica de que para poder entender verdaderamente algo, primero tienes que experimentarlo. Con esta idea como su brújula, los Sensibles viajan a través de los planos para encontrar nuevas experiencias, en un proceso para entender nuevos conceptos. Aunque algunos dicen que son simples hedonistas, la verdad es que hay mucho más en esta senda. Un verdadero Sensible aceptará cualquier experiencia por debajo de la muerte, no importa lo desagradable que sea, ya que creen que lo que un Sensible disfrute de la experiencia no tiene nada que ver con lo que pueda aprender de ella. Como resultado de esto, un Sensible puede estar degustando carísimos vinos importados de algún oscuro plano material primario, mientras que otro puede estar probando su resistencia en el Plano Elemental del Fuego, pero ambos lo hacen siguiendo la misma e incansable búsqueda del conocimiento.  



Filosofía: Sólo puedes entender el Multiverso si experimentas todo lo que tiene para ofrecerte. 
Apodos: Sensibles. 
Cuartel general: El Salón Dorado, en Arbórea 
Principales razas: Aasimar, bariaurs, caósidos, elfos, semi-elfos, halflings, humanos. 
Principales clases: Bardos, guerreros, psiónicos, magos 
Fáctol: Cuatha Da’nanin (LN macho semi-elfo Explorador15/Ojo de Da’nanin5) 
Miembros prominentes: Annali Webspinner (CN hembra bariaur Guerrera7), Quleine (NM hembra demonio-alu Hechicera 5). 
Alineamiento: Cualquiera. 
Símbolo: Un disco azul marino sobre un fondo de color azul metalizado más claro. Grabada en la parte superior hay una cara blanca y andrógina, en la que se ven de forma prominente la nariz, los ojos y la boca. Bajo el rostro puede verse una mano y una oreja.  


FILOSOFÍA
Los Sensibles están completamente basados en torno a la experimentación. Tus sentidos son lo único que te permite saber que algo verdaderamente existe. Parea saber que un objeto existe, primero tienes que verlo o tocarlo. Para poder comprobar el sabor de una comida primero tienes que comerte esa comida. Para entender el significado de una nueva pieza musical, primero tienes que escucharla. Esto hace de la experimentación el maestro definitivo, y todo el conocimiento deriva de ella. Un Sensible puede aplicar esta explicación para todo lo que se te pueda ocurrir, desde las cosas físicas que requieren de los sentidos para ser experimentadas hasta todos los conceptos mentales, que necesitan una conexión con lo físico, ya que sin inspiración exterior, la mente no puede funcionar.

Debido a sus ideales, los Sensibles sienten que para obtener conocimiento personal, tiene mucho más sentido salir a buscar activamente las experiencias en lugar de sentarse a esperar que lleguen a ti. En el tiempo de su vida, un Sensible deberá experimentar incontables olores, sonidos y situaciones, pero aún así esto sólo es una minúscula fracción de lo que los planos tiene para ofrecer. Y aunque cada miembro es alentado a viajar por los planos en busca de nuevas experiencias, también tienen completo acceso al Sensórium de Sigil.

El Sensórium abarca incontables habitaciones en el Salón de Fiestas Cívicas, la base de operaciones de los Sensibles en Sigil, y cada una de ellas contiene miles de grabadores sensoriales: pequeñas piedras redondas que son utilizadas para almacenar ocurrencias o situaciones específicas que algún Sensible ha experimentado. Gracias a esto, los jóvenes Sensibles pueden obtener sabiduría de varias experiencias sin tener que someterse a sí mismos a los peligros y dificultades de tener que experimentar personalmente. Los grabadores sensoriales no pueden sacarse fuera del portal de entrada del Salón de Fiestas Cívicas sin perder los recuerdos y experiencias almacenados mágicamente en ellos. Esta característica fue diseñada originalmente como medida de seguridad, pero está causando muchos problemas a la facción ahora que se está trasladando al Salón Dorado en Arbórea.

Dado el tren de vida de la Sociedad de los Sentidos, la vida de un Sensible puede ser bastante cara. Esto significa que la facción suele atraer a gente de las clases pudientes, que pueden disponer fácilmente del dinero necesario para hacer viajes exóticos a otros planos cuando les apetezca. Esto es a la vez una carga y una bendición para la facción: por el lado bueno, hay un montón de pasta disponible para los Sensibles, haciendo de la Sociedad de los Sentidos una de las facciones más ricas. Son capaces de no escatimar gastos en las fantásticas producciones de sus bien conocidas obras, contratando poderosos ilusionistas para que realicen los efectos especiales y los mejores actores de todos los planos. Pero, por el otro lado, muchos falsos Sensibles son capaces de medrar en la facción, creyendo que todo esto va de placer decadente, o al menos usando los medios de la facción para ese fin. Aunque a muchos Sensibles les gustaría que se expulsase a esos miembros como los fraudes que son, algunos de ellos son los principales mecenas de la facción: sin su apoyo financiero, la calidad de las producciones de los Sensibles caería en picado.



BREVE HISTORIA
La Sociedad de los Sentidos se formó originalmente antes de la Gran Convulsión, simplemente uno entre la multitud de grupos y facciones que llenaban la Jaula hasta el borde. Comenzaron como un mero grupo de asociados que se reunían ocasionalmente por puro entretenimiento, para hacer más soportable el aburrimiento y monotonía de su día a día. Realizaban pequeños viajes a través de los planos, o simplemente conversaban o intercambiaban historias, lo que más les interesase en cada momento. A medida que fueron pasando los años, la peña comenzó a oír hablar del grupo, y despertó su curiosidad. Cualquiera que no estuviese satisfecho con su vida podía unirse al grupo por las sensaciones y las ocasionales aventuras que pudieran vivir. La Sociedad comenzó a disfrutar de un creciente flujo de nuevos miembros, y mientras la facción crecía, los miembros comenzaron a mirar más allá de las implicaciones inmediatas de sus experiencias.

Poco después la Sociedad de lo Sentidos se estableció, y comenzó la construcción del Salón de Fiestas Cívicas. Se gastó una pequeña fortuna en levantar el edificio, con sus enormes auditorios, bibliotecas, teatros y alones de entrenamiento. Pese a la enorme suma de dinero que costó la construcción del Salón, aquellos que invirtieron en ello se dieron cuenta del potencial de negocio que tendría entretener a las masas. Desde su inauguración, el Salón de Fiestas Cívicas ha estado lleno cada noche con entretenimiento de todos los estilos y posibles descripciones. Una noche el público puede quedar cautivado por alguno de los actores más prestigiosos de Sigil protagonizando una bien conocida tragedia, y la noche siguiente puede disfrutar de un espectáculo de gimnasia aérea llevada a cabo por un grupo de acróbatas genasí de aire.

Mientras las cosas mejoraban constantemente para los Sensibles, gustosamente permitieron a todos los que quisieran ser miembros unirse, independientemente de su raza o antecedentes. Los sin pistas que necesitaban algo a lo que agarrarse tras dejar su Plano Material Primario encontraron a los Sensibles acogedores, y la facción, como un todo, comenzó a florecer. Desafortunadamente, los Sensibles se volvieron demasiado abiertos a la hora de aceptar nuevos miembros. Muchos de los que se decían afiliados a los Sensibles tan sólo estaban ahí por los placeres que el Salón de Fiestas Cívicas podía proporcionar, ignorando el verdadero significado de las creencias de la facción. Otros pedían los mismos entretenimientos una y otra vez, sin llegar a apreciar nunca la singularidad de cada experiencia. Estos falsos Sensibles dieron a la facción la etiqueta de “hedonistas”, y aunque se han dedicado muchos esfuerzos para que la facción se libre de esos fraudes, esto sigue siendo un problema para los Sensibles a día de hoy.

Mientras tanto, otros grupos y creencias habían estado creciendo, igual que los Sensibles. De hecho, el número de facciones había empezado a crecer hasta pasarse: en cualquier dirección en la que mirase un matasietes, una nueva filosofía había surgido de cualquier parte. La Dama finalmente intervino en el creciente caos, exigiendo que sólo hubiese quince facciones en Sigil. Muchas facciones se fusionaron, otras murieron o se repartieron entre varias facciones más grandes, pero los Sensibles perseveraron. Fue elegido un fáctol para organizar la facción, y los Sensibles continuaron creciendo.

Pese a no ser grandes partidarios en la Guerra de las Facciones, los Sensibles hicieron lo que pudieron para mantener la paz. En un intento de detener la creciente anarquía, los Sensibles se unieron a los Hijos de la Misericordia y el Harmónium, colaborando en el asalto a la Armería,el cuartel general de la Guardia del Destino. Finalmente, cuando el polvo terminó de posarse, fueron expulsados de Sigil junto al resto de facciones. Los Sensibles se dividieron, con la mitad siguiendo a Da'danin y dejando Sigil, y la otra mitad quedándose en la ciudad para ayudarla a recuperarse de los efectos de la guerra. Los seguidores de Da'danin viajaron con él a Arbórea, y ahora residen allí, en el Salón Dorado. La mayoría de los que permanecieron en Sigil siguen colaborando en la reconstrucción de la ciudad y dirigiendo el Salón de Fiestas Cívicas, como siempre habían hecho.

Aunque oficialmente el Salón de Fiestas Cívicas ya no está bajo el control de los Sensibles, estos siguen dirigiéndolo bajo la fachada del Gremio del Entretenimiento. Annali Webspinner, una bariarur de gran reputación en la Jaula, es la encargada de dirigir el Salón de Fiestas Cívicas, llevando diariamente su administración. Insiste en que el Salón debe continuar siguiendo su objetivo original, y aún provee algunos de los mejores espectáculos de todos los planos. El Salón Dorado, aunque actualmente está habitado por menos Sensibles que el Salón de Fiestas Cívicas, es el centro de poder de la facción. Desde aquí, el fáctol Da'danin decide las maniobras políticas de toda la facción, apoyado por un grupo de consejeros. Aunque Da'danin es técnicamente el líder de toda la facción, Annali dirige el Salón de Fiestas Cívicas independientemente del resto de la facción, pafra no incurrir en la ira de la Dama.

Aunque la mayoría de los miembros permanecen fieles al núcleo de creencias original, los Sensibles como facción parece que están experimentando un viraje perturbador en sus ideales. El problema se debe, principalmente, a su actual fáctol. Da'danin fue el consorte de la anterior fáctol, Erin Montgomery, una sacerdotisa de Diancetch, una diosa de la curación. La pérdida de su amada afectó severamente a Da'danin, y se ha convertido en un individuo más sombrío e introvertido desde entonces, habiéndose retirado a meditar durante largos periodos de tiempo. Su desagrado por Sigil y por su gobernante son bien conocidos en la facción, aunque de momento no ha tomado ninguna acción al respecto. Esta actitud está empezando a afectar a los más cercanos a él, y cada vez más y más Sensibles están empezando a considerar a la Dama como una tirana hipócrita. Esto ha empezado a preocupar a algunos de los altos mandos de la facción, y muchos temen que el fáctol deba ser depuesto si la facción quiere permanecer a salvo.



OBJETIVOS
El principal objetivo de la Sociedad de los Sentidos, igual que siempre, es tratar de enseñar a los demás las maravillas de los planos, y cómo sólo a través de los sentidos puede el verdadero conocimiento ser hallado. Aunque se hayan mudado a Arbórea, la presencia de Sensibles en Sigil es todavía una fuera a tener en cuenta. La Dama puede haber prohibido que las facciones desempeñen funciones políticas en Sigil, pero el Salón de Fiestas Cívicas continúa siendo el principal centro de reclutamiento de los Sensibles. Todavía se realizan las funciones nocturnas que le dieron su nombre original, y muchos dicen que, bajo la dirección de Annali Webspinner, el Salón no sólo ha crecido en poder, si no también en la diversidad de los espectáculos que ofrece.

Una de las principales preocupaciones de la facción es el estado de su fáctol. Da'danin ha cambiado drásticamente desde la desaparición de Erin Montgomery. Aunque originalmente era un tío amable y abierto, su pasión por las historias acerca de lejanas tierras parece haberse apagado, reemplazada por una determinación sombría. Se ha sumido en largos periodos de silencio, se ha vuelto progresivamente más duro en el trato con aquellos que se enfrentan a los Sensibles, y el anteriormente abierto Salón Dorado ahora no permite la entrada a peña que no sea de la facción, bajo pena de muerte. Parece haber desarrollado un aire apático que puede sentirse a su alrededor, y hace que quienes están en su presencia se sientan inquietos. Varios Sensibles acusan a Quleine, una demonio-alu y la más cercana confidente de Da'danin, de estar envenenando los pensamientos del fáctol, aunque dada su cercanía con D'danin, pocos se atreven a cuestionarla abiertamente.

Individualmente, los Sensibles se dedican a lo que más les hace disfrutar, buscando nuevas experiencias por todo el Multiverso y regresando de vez en cuando para contar las historias vividas o grabar sus experiencias. Esto ayuda a los nuevos miembros a abrazar este estilo de vida, mediante debates amistosos y viviendo como ejemplo.


ALIADOS
Los Sensibles siempre han sido muy populares entre las gentes de Sigil. Su anterior fáctol era, probablemente, la más querida e influyente ciudadana de la Jaula antes de ser enlaberintada, y el apoyo a la facción continúa, pese la pérdida de su líder. Debido a esto, los Sensibles tienen bastante apoyo en Sigil, y aunque se hayan desplazado a Arbórea, las posibilidades de encontrar simpatizantes de esta facción entre las gentes de Sigil es más alta que la de ninguna otra.

Entre las otras facciones, los aliados más antiguos de la Sociedad de los Sentidos son la Liga de la Libertad y la Fraternidad del Orden. La Liga de la Libertad es vista por la mayoría de los Sensibles como poco más que una fuente de reclutas, aunque los matasietes más listos se dan cuenta de lo útiles que son como mercenarios al no estar alineados con ninguna otra facción. En el caso de los Jefes, los Sensibles encuentran sus ideales intrigantes y fascinantes, aunque un poco pintorescos; y están dispuestos a colaborar con ellos si eso beneficia a ambas partes.

La más novedosa alianza de los Sensibles es el Harmónium, una facción en la que antes tenían muy poco interés. Durante la Guerra de las Facciones, ambos grupos funcionaron conjuntamente en un intento de mantener la estabilidad en Sigil. Tras el final de la Guerra parecía obvio continuar con esas conexiones, y ambas facciones se han convertido en aliadas en varias ocasiones, pese a la disparidad de sus ideales.


ENEMIGOS
Pese a lo populares que puedan parecer, los Sensibles se han ganado unos cuantos enemigos a lo largo y ancho de los planos. Han tenido enfrentamientos con los Mataplastas en los últimos años; y aunque siguen despreciando la visión pesimista de la vida de los Hombres de la Ceniza, sus mayores y más peligrosos enemigos son la Guardia del Destino. Las ideas que ostenta la Guardia del Destino se oponen diametralmente a las creencias de los Sensibles, ya que implica que los planos son sólo objetos en descomposición de los que nada puede aprenderse. Lo que es aún peor, la Guardia del Destino no tiene ningún intención de detener esa descomposición, abrazando la entropía que ellos creen que es el propósito del Multiverso. La falta de deseo por preservar los planos es posiblemente lo que más repele a los Sensibles, ya que con la pérdida de cualquier parte de los planos se pierden experiencias únicas que no podrán volver a repetirse. Aunque no parece que actualmente la Guardia del Destino tenga intenciones de entrometerse en los planes de la Sociedad de los Sentidos, la mayoría de los Sensibles los consideran una compañía desagradable y de mal gusto.



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